P0LIKARPOV I-15 "Chato"

Código de Identificación CA-142
Unidad: 1ª Escuadrilla del Grupo 26
Aeródromo de Requena (Valencia). Abril de 1938
Piloto: Capitán Vicente Castillo Monzó



CARACTERISTICAS GENERALES:
Longitud: 6,27 mAltura: 2,20 m
Envergadura: 9,2
Peso vacío: 1012 kg
MOTOR :
Shvetsov M-25 B de 9 cilindros y pistones radiales refrigerado por aire.
Potencia: 700 CV 520KW
RENDIMIENTO:
Velocidad máxima: 367 km/h
ARMAMENTO:
4 ametralladoras PV-1 de 7,62 mm

Durante la Guerra Civil Española fue el primer modelo de caza suministrado por la Unión Soviética al Gobierno de la República. Se estima que llegaron cuarenta y seis unidades en 1936, ciento cuarenta y cuatro en 1937 y treinta y dos en 1939.
Las factorías aeronáuticas estatales ensamblaron bajo licencia unas 250 unidades adicionales en Reus, Sabadell, Molins de Rey y Villafranca, entre otras localidades. Conocidos popularmente como «Chatos» por el bando republicano y como «Curtiss» por el bando nacional, estos aparatos intervinieron en prácticamente todos los frentes desde el inicio del conflicto. La llegada de los primeros ejemplares al puerto de Cartagena en octubre de 1936 contribuyó a equilibrar, en cierta medida, la superioridad aérea que hasta entonces mantenían los cazas italianos Fiat C.R.32 y los alemanes Heinkel He 51 frente a la heterogénea y obsoleta flota al servicio de la República. Inicialmente fueron operados por pilotos soviéticos, que fueron sustituidos de forma progresiva por aviadores españoles formados en la URSS. Su principal fortaleza residía en su elevada maniobrabilidad (en detrimento de la estabilidad) y en su notable velocidad de ascenso, características que condicionaban sus tácticas de ataque y defensa y los convirtieron en un adversario complejo para sus oponentes durante toda la contienda. A lo largo de la Guerra Civil desempeñaron misiones de escolta, ataque al suelo y caza nocturna.
Tras el final de la guerra, en octubre de 1939, los I-15 supervivientes pasaron a integrarse en el recién creado Ejército del Aire español, que llegó a operar alrededor de 180 aparatos. De ellos, unos 70 procedían de capturas realizadas durante el conflicto, 44 fueron recuperados en distintos aeródromos o devueltos por Francia y 66 se completaron entre 1939 y 1941. Su vida operativa se mantuvo hasta 1955. Tras la contienda, en octubre de 1939, los I-15 supervivientes pasaron a manos del recién creado Ejército del Aire español, que llegó a utilizar unos 180 aparatos, de los cuales alrededor de 70 procedían de capturas durante el conflicto, 44 se recuperaron de diversos aeródromos o fueron devueltos por Francia y 66 se terminaron de construir entre 1939 y 1941. Su vida operativa se prolongó hasta 1955.
El aparato representado en el diorama es el CA-142, pilotado por el capitán Vicente Castillo Monzó, integrante de la primera promoción de aviadores de la base de Kirovabad (Azerbaiyán), en la Unión Soviética. Regresó a España en junio de 1937 y participó en las batallas de Brunete, Jarama, Belchite y Teruel con la 2.ª escuadrilla del Grupo 26. En marzo de 1938 fue destinado a la 1.ª escuadrilla del Grupo 26, de la que meses más tarde asumiría el mando, participando de forma destacada en la defensa de Levante frente a la ofensiva nacionalista de julio de 1938.
A partir de septiembre intervino con su unidad en la Batalla del Ebro y, durante los meses de noviembre y diciembre, en la defensa de Cataluña hasta su caída.
Posteriormente se trasladó al aeródromo de Sisones (Ciudad Real) para participar en la ofensiva de Extremadura en 1939.
Como último jefe del Grupo 26, hizo entrega de los aviones bajo su mando una vez finalizada la guerra, en la que había realizado aproximadamente 350 servicios y obtenido 13 victorias confirmadas. Fue sometido a consejo de guerra y condenado a 20 años de prisión, pena que no llegó a cumplir en su totalidad ya que salió en libertad en 1943.